FACTORES QUE MOTIVAN LA RESILIENCIA DE LOS ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS DE COMUNIDADES MARGINADAS EN COLOMBIA

 

En algún momento de nuestras vidas nos hemos encontrado con personas que a pesar de las desgracias por las que están pasando, siempre mantienen la calma y saben cómo superar las cosas, y hasta incluso puede ser que a ti mismo también te haya pasado. Sobrino (2017) dice que las personas que mantienen la calma, son los que los psicólogos llaman personas resilientes, aquellas personas que utilizan sus capacidades y fortalezas para afrontar las adversidades y dificultades en la vida. La resiliencia no hace desaparecer las desgracias de la vida de una persona ni tampoco presenta una visualización del contexto como color de rosa, las personas que son resilientes entienden que la vida es dura, es la actitud del individuo ante la desgracia y ante la vida. 

En términos generales Garcia del Castillo et al. (2016) comprueban que la resiliencia es un constructo que recoge un sin fin de aspectos de la vida de las personas y respectivamente consigue influir positivamente en la resolución de los problemas de una forma asertiva y exitosa. Ampliando más este concepto, Noriega et al. (2015) entienden la resiliencia como la capacidad de resistir en un ejercicio de fortaleza para afrontar todos los avatares de la vida personal, familiar, profesional y social, es decir, que en cierta forma los términos de `invulnerable`, `invencible` y `resistente` se han recogido en la definición de resiliencia, la cual, acoge y reconoce el dolor, la lucha y el sufrimiento implícito en los procesos. 

En relación con la educación, hay aspectos académicos y sociales  que intervienen positiva o negativamente en la vida de los estudiantes universitarios, los estudiantes cuando entran a esta vida están expuestos a diversas situaciones complejas que influyen sobre el impacto de los cambios estructurales y culturales del escenario escolar y social, es por ello que Benitez y Martinez (2018) sostiene que estos cambios se pueden convertir en experiencias de aprendizaje consciente y autónomo para los que estar insertos en la educación, es así, que en el ámbito educativo los estudiantes en su vida se convierten en resilientes. 

 García y Torres (2021) exponen que los estudiantes tiene la disposición de enfrentar los desafíos académicos de acuerdo a sus características de personalidad y las condiciones del entorno en la que se desenvuelven, es decir, que para enfrentar estos desafíos se ven estimulados a poseer la capacidad de resiliencia, en este mismo sentido,  Noriega et al. (2015) manifiestan que innegablemente a los estudiantes resilientes les gustan los planteles educativos y los convierten en “su hogar fuera del hogar”, en un refugio de su ámbito familiar disfuncional. 



En una análisis realizado por Herrero (2018) las comunidades marginales son aquellas que se localizan en el ámbito rural de los países de ingreso medio y bajo donde, en términos generales, se registran los peores indicadores en términos de pobreza cuantitativa y cualitativa a nivel nacional, regional y mundial. Estas comunidades viven en un contexto en donde, según Herrero (2015), los niveles de pobreza, inseguridad alimentaria y de falta de educación y salud resultan preocupantes y requieren políticas especialmente diseñadas para ellos, capaces de generar cambios reales sobre sus perspectivas de vida. 

En colombia,  según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), en el 2020 el 42,5% de la población estuvo en condiciones de pobreza, es decir, que son más de 21,02 millones de personas las que subsisten con menos de $331,688 mensuales, un monto que según el Dane, es la línea de pobreza en Colombia. Estos datos nos muestran que casi la mitad de la población vive en condiciones de pobreza, contexto que conlleva a que vivan o pertenezcan a comunidades marginadas en Colombia. 

Otro rasgo característico de estas comunidades es la desigualdad en las oportunidades de aprendizaje que tienen los estudiantes, así nos lo explican Dueñas et al. (2019), pues estos sustentan que esta desigualdad, debido a los diferentes niveles socioeconómicos, se transfieren hasta la educación superior, pues, además de los altos costos que acarrean el acceso a instituciones privadas, el bajo desempeño académico durante el ciclo escolar impone barreras para acceder y mantenerse en un programa de educación superior.  La OCDE (2016) manifestó que solo el 9% de los estudiantes entre 17 y 21 años de edad que provienen de contextos socioeconómicamente bajos están matriculados en instituciones de educación superior; es decir, que ese 9% de los estudiantes que a pesar de su contexto y su nivel socioeconómico se encuentran en una universidad afrontan desafíos superiores a los de los estudiantes que tienen una condición económica más favorable. 


En varios momentos de nuestras vidas nos hemos preguntado ¿qué es lo que rige nuestra conducta? o ¿qué es lo que nos mantiene en nuestras metas?, cuando nos hacemos preguntas como  estas, o hablamos de las causas o los factores que nos llevan a realizar ciertas acciones, nos estamos refiriendo a la motivación, elemento que se encuentra presente en todos los momentos de la vida del ser humano. 

Para la psicología, según Peña y Villon (2017), la motivación se define como la necesidad o el deseo que activa y dirige el comportamiento de una persona, además, agrega que lo dirige y subyace a toda tendencia por la supervivencia. Es importante mencionar que la motivación que tienen los estudiantes es la de salir adelante para brindar una comodidad económica a sus padres, por eso ellos persisten hasta la culminación de sus ideales, para Gomez Garcia (2016), la motivación es un estado interno que activa, dirige y mantiene las conductas de la persona hacia metas o fines determinados; es el impulso que mueve a la persona a realizar determinadas acciones y persistir en ellas para su culminación. La motivación es lo que le da energía y dirección a la conducta, es decir, es la causa del comportamiento. 

Según Rosario & Hogemann, (2015) se entiende por motivación escolar el conjunto de creencias que el alumnado posee con respecto a sus objetivos y fines, revelando el por qué una meta es importante para él y deduciendo una explicación acerca de la persistencia en su conducta.  (citado por, Usan Supervía y Salavera Bordas), (2018), la motivación escolar es importante para llegar a un objetivo planteado y querer culminar,  se puede decir que es el tipo de motivación más importante que tienen los estudiantes al momento de idealizarse y de pensar en su futuro, todo esto teniendo como único fin cambiar su nivel socioeconómico y esto solo se logra si el estudiante tiene claro lo que quiere lograr para su vida en un futuro. 

La motivación intrínseca también juega un rol muy importante en la resiliencia de los jóvenes, ya que es la motivación que los impulsa a idealizar sus metas y por ende culminarlas. Según Jimenez (2015), estar motivado intrínsecamente es asumir un problema como reto personal y enfrentarlo sólo por el hecho de hallar su solución. (citado por, Orbegoso G), (2016).

Caldera et al. (2016) menciona que hay unos factores que motivan la resiliencia en las personas, tales como: autonomía, adultos significativos, vínculos afectivos, integración familiar, grupo de pares, escuela y redes informales de apoyo. Ahora bien, Pulgar (2018) dice que en la educación, los docentes requieren centrar su atención en los factores protectores (los anteriormente mencionados) pues una actitud mental basada en este modelo, permite reconocer en las personas la capacidad de ayudarse a sí mismas y convertir al maestro o profesional de la enseñanza en un apoyo, una guía y compañía eficaz para ellos. 



A lo largo de este artículo, se ha confirmado que la vida universitaria produce efectos negativos o positivos en los estudiantes; en el caso de los estudiantes de comunidades marginadas, los que tienen un nivel socioeconómico bajo, presentan constantes dificultades tales como: el pago de la matrícula, el mantenimiento de notas altas en condiciones de la mala alimentación, falta de recursos para transporte y útiles escolares, estrés y sensación de fracaso. Ahora bien, para combatir estos efectos negativos, los estudiantes se ven motivados por factores sociales, educativos y familiares  a adquirir una capacidad de resiliencia. 

Los factores sociales que motivan la resiliencia en los estudiantes, son aquellos que se relacionan con los pares y los grupos de amigos, por lo general, los estudiantes de comunidades marginales, tienen un grupo de apoyo que los impulsa a salir adelante y este, se ve impulsado a superar las situaciones adversas para enorgullecer a sus pares y amigos o simplemente para no defraudarles.  Por otro lado, se tiene que agregar dentro de este tipo de factores, que los estudiantes también tienen el deseo de cambiar su nivel socioeconómico y la realidad que les muestra el pertenecer a una comunidad marginada, por lo tanto, el joven ante las adversidades evoca ese deseo para así hacer emerger la capacidad de resiliencia. 

Entre los factores educativos confirmamos, después de la revisión de la bibliografía, que el deseo de obtener un título universitario es un motivador primordial de resiliencia en los estudiantes universitarios de comunidades marginadas. Por otro lado, se descubrieron  dos factores más, la primera es que estos estudiantes de alguna u otra forma ya empezaron a ser resilientes, debido a que, en Colombia, para ellos el acceder a la educación superior equivale a superar un agente perturbador, recordando que solo el 9% de los estudiantes entre 17 y 21 años con un contexto socioeconómico bajo logran entrar a la universidad; el segundo factor motivador de resiliencia en los estudiantes universitarios son los maestros, quienes asumen su rol de guía y compañía eficaz y producen en el estudiante la conformidad suficiente y el sentimiento de capacidad para superar las adversidades. 

El factor que más motiva la resiliencia es el familiar, puesto que los estudiantes de comunidades marginadas tienen el deseo de cambiar las condiciones de vida a sus familiares, principalmente al núcleo más cercano. Los deseos de enorgullecer a sus padres, de sacarlos adelantes, de brindarle mejores oportunidades a sus hermanos y cambiar el nivel socioeconómico de su familia, son los factores familiares que motivan la capacidad de resiliencia en los estudiantes universitarios, es por ellos que ante las adversidades y dificultades escolares el estudiante recordará los deseos anteriormente mencionados y esto, le dará los motivos suficientes para que pueda adaptarse y seguir adelante, es decir, para que sea resiliente. 

          Es importante mencionar la poca ayuda económica que el gobierno nacional tiene con el sector de la educación, según el ministerio de educación (2020), el presupuesto para la educación en 2020 fue de 44 billones, pero ese dinero nunca se reflejó ni en infraestructura, ni en la mejora de la educación superior, es por eso que hay muchos jóvenes en Colombia que viven con la incertidumbre de si podrán terminar sus estudios profesionales u podrán entrar a un centro de educación superior. 

ELABORADO POR LOS ESTUDIANTES

YULIETH MELENDEZ PINTO

JULIETH BENJUMEA ROMERO

DUVAN GARCIA TORRIJOS

KARLA GOMEZ OSPINO

YARLEY MOLINA MARTINEZ

GISELA SARMIENTO ROMO


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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Caldera Montes, J. F., Aceves Lupercio, B. I., & Reynoso Gonzàlez, Ò. U. (2016). La resiliencia en estudiantes universitarios. Un estudio comparativo entre carreras. Psicogente, 19(36), 227-239.

Departamento Administrativo Nacional de Estadística, D. (2019). Pobreza monetaria. Bogotá.

Dueñas Herrera, X., Godoy Mateus, S., Duarte Rodrìguez, J., & Lòpez Vera, D. C. (01 de 06 de 2019). La resiliencia en el logro educativo de los estudiantes colombianos. Revista Colombiana de Educaciòn(76), 69-90.

Garcia del Catillo, J. A., Garcia del Catillo Lopez, A., Lopez Sanchez , C., & Dias, P. C. (2016). Conceptializaciòn teòrica de la resiliencia psicosocial y su relación con la salud. Health and Addictions, 16(1), 59-68.

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Gomez Garcia, E. (2016). Que es la motivación y que podemos hacer para           

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           https://www.mineducacion.gov.co/1759/w3-article-391936.html?_noredirect=1

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           recomendaciones para maestros. Revista científica de educación. 75-93. 




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